Cuento de cuna

muro

“Cada noche antes de dormir, los ladrillos pulidos y retorcidos de mi pared sirven de almohada a mi frente, que locamente se estrella en ellos para borrar los pecados y los pensamientos de mi sufrimiento… Cada noche, abro el libro de nuestra vida y siembro en él mil flores en gris plomo, que rajan de clarooscuro el papel… Leo formas y veo sombras, siento tu calor y tu respiración, y justo allí, cierro eso y volteo a ver la nada, a leer en mis sueños… Te leo para no leerme a mí mismo, pues sólo el aire escribe sobre mis arenas, y es tanta el agua que moja mi suelo, tantos los ríos de tristeza y pena, que entre el fango húmedo se pierden mis deseos en esas noches en vela, noches de delirio y de locura, que terminan en un amanecer sin vida, de soledad y fantasía…”

Relatos noctámbulos, Página 3.

Troll.

Anuncios

La seguridad de la nada

cornisa

“Cornisa, ese trozo de cemento y piedra que te aguanta mientras flotas, el frágil limite entre tu cuerpo y la inmovilidad del suelo, el obstáculo carnoso del alma que quiere escapar de ti, la verja invisible que saltas para intentar huir en picada… Y caes, rompiendo el aire frío y duro como el hielo, sintiendo en ti un vacío que te hace vivir, durmiendo en la neblina espesa de la noche… Y te haces dueño de todo lo que es nada bajo el sol… Y aun así te refugias allí, a cincuenta metros del suelo, dentro de las sombras de la nada, del silencio, amordazando tu boca con un pañuelo hecho de tus dedos, para que no escuchen tus gritos de desespero y angustia, los gallos roncos del amanecer…”

Relatos noctámbulos, Página 2.

Troll.

Insomne sueño de amanecer

insomnio

“Se me acabó el grafito mental y me tocó escribirte con saliva las cosas que vuelan en mi cabeza, que dan brincos y corren sin sentido cuando pasas a mi vista, soy lo poco que queda y lo mucho que existió de cada cosa que en ti encontré, soy un demente social, las sombras que se disipan con la luz de tu vida, soy la cura de tus heridas, soy el principio de todo un mundo gobernado por hormigas, hecho de pelusas de mi ombligo, de barro seco de la llovizna y de una que otra flor marchita, de esas que tienen petalos de olor, mas vivo que en sus mejores días.”

Relatos noctámbulos, Página 1.

Troll.