Las hormigas y el conejo

*Esta va para Loserr, jejeje:

Dos hormigas iban por el bosque y se encuentran un charco. Ante la imposibilidad de cruzarlo, esperan por si pasa un animal que pueda llevarlas al otro lado.

En eso pasa un conejo que se ofrece para ayudarlas. Una de las hormiguitas le dice al conejo:

– No, no vamos a cruzar contigo porque tienes el pelaje sucio y asqueroso y nos vamos a ensuciar…

Cuando el conejo se va, ven cerca de ellas un par de pajitas y deciden subirse en ellas, a modo de barco, para cruzar el charco. Cuando iban por la mitad del charco, el viento hizo que las pajitas se hundieran y las dos hormiguitas cayeron al agua y murieron ahogadas.

Moraleja: Mas vale conejo sucio que par de pajas mal hechas…

Troll.

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El toro y la hormiga

Resulta que un día, un toro cayó en un pantano de arenas movedizas, en ese momento pasaba una hormiguita y el toro le pidió auxilio. La hormiguita subió a su flamante y recién estrenado Volkswagen Golf TDI 115 c.v., amarró una cuerda al rabo del toro y otra al chasis del coche y sacó al toro de las arenas movedizas. El toro le estuvo eternamente agradecido y prometió ayudar a la hormiguita en lo que le pasara… Pasaron los meses, y un día, el toro pasó por el mismo sitio y vio a la hormiguita dentro y pidiendo auxilio, el toro alcanzó a la hormiguita con su rabo y la saco de allí…

Moraleja: Si tienes un buen rabo, no necesitas un Volkswagen Golf.

Troll.

El carro de la vida

Troll.

Sencillo

“Pon aquella canción que duraba 15 minutos y no decía nada, y lee… Perderás el mismo tiempo con esto, y será la única forma de tenernos en el mismo lugar al mismo tiempo…”

Troll.

Exito y Fracaso

Cuántas veces pensamos en el Hombre como un artefacto compuesto de simples partes cubiertas de carne con una “divina gracia” que lo hace pensar, hablar y entender cosas que otros animales, en su mismo nivel categórico, no entienden? Cuántas veces pensamos en el Hombre como un ser irracional que actúa según sus instintos, al igual que sus parientes animales mas cercanos (monos para unos, babosas para otros, insectos con alas para una minoría y mamíferos cuadrúpedos para otro porcentaje)??? Muchas o pocas veces nos detenemos en nuestra tarea “ardua” de respirar, para pensar en esas cosas “insignificantes”

Han pensado alguna vez en las cosas o situaciones que conllevan a una persona a cometer suicidio? Han indagado en las posibles causas del cambio de temperamento o personalidad de una persona? Han imaginado tan siquiera, cómo puede afectar una situación de fracaso o éxito a un ente corpóreo llamado Hombre, en sus niveles sentimentales, lógico-pensantes y sociológicos? Quizás son pocos de ustedes los que se han detenido a pensar esto en un término de “tercera persona” pero sé que muchos de esos pocos, y me atrevo a vender mi alma a que es así, se han sentido acorralados en situaciones propias de fracaso, de fastidio o aburrimiento, de pesadez, penumbras y penas, aunque sea un día de sus vidas, un fin de semana, o simplemente los cuatro miserables minutos que llevan leyendo esta cosa sin sentido, que no es más que el producto de la sangre contaminada de alcohol que llega a mi cerebro..

Empecemos definiendo lo que es el fracaso… Qué es el fracaso para una persona normal? Es la simple derrota ante una meta, es el obstáculo que nos impide dar el paso que necesitamos dar para estar en el lugar que queremos y deseamos, es la simple conjugación de mil verbos que nos atrofia emocional y psicológicamente y que nos ubica en la nada, es el fin antes del inicio de un cuento de hadas, es saber que no conseguirás tomar del dulce agua aunque caiga sobre ti lluvia fresca de las montañas o estés sumergido en el cauce de una cascada..

El fracaso es algo que nos condiciona día a día a saber que todo lo que intentemos será en vano, que será algo inútil en nuestro camino a conquistar esa meta deseada. El fracaso es lo que me quita el sueño, es lo que me quita las ganas de tocar la guitarra frente a mil personas, frente a cinco si quiero ser pesimista o frente a la computadora si quiero ser algo peor que pesimista. El fracaso es una enfermedad que persigue al Hombre que no sueña, es eso que te despierta en las noches y te hace iluminar tu habitación con tu teléfono móvil o tu linterna de mano… El fracaso no es más que la inseguridad que sientes ante la posibilidad de ser alguien exitoso.

Pero entonces, qué es ser “exitoso”? Ser exitoso no es tener dinero para derrochar en bienes materiales o cosas artificiales que llenen tu vida de momento. Ser exitoso es mucho más que eso, y engloba muchas cosas importantes, más importantes que jactarse de tener dinero a borbotones, que pasar 2 meses en el exterior con tu familia, que vestir a la moda con trajes de diseñadores internacionales, más que ganar tantos miles de billetes azules, amarillos, marrones o negros en tu trabajo… Ser exitoso también es fracasar de vez en cuando, pues al fracasar llenas tu vida de sabiduria, experiencia y alegría al saber que conoces una de tus debilidades, lo que te hace más fuerte que cualquier látigo, martillo o madera que te quiera someter…

La línea que separa el éxito del fracaso, y viceversa, es tan fina o más que la que separa la vida de la muerte.. Tan sólo basta una decisión bien tomada, pero erróneamente pensada, para pasar del estado de placer máximo (éxito) al estado de suma depresión (fracaso)… Ya me siento como Deepak Chopra, Paulo Coehlo u Og Mandino, y a eso no he venido… Ultimamente, mi vida se ha entrelazado o aliado fielmente al fracaso: no me gusta el trabajo que tengo (no pase 5 años de mi vida calculando fórmulas matemáticas extrañas en la universidad para después vivir de la venta de comida rápida); mi pasión, la música, nunca ha sido más que una pasión, nada importante valorado para el resto del mundo; y mi vida sentimental, de lo cual no me puedo quejar ni con media letra de los abecedarios conocidos por la especie humana, ha sido dura debido a la distancia, impedimento u obstáculo natural de mi relación con una hermosa mujer que me entrega todo a cambio de nada… No son cosas que me hagan sentir lejos del fracaso, pero si son motivos de constante depresión y descontento con la cutre vida que llevo en este universo…

Entonces, qué nos hace ser exitosos? Qué nos hace ser fracasados? Nadie lo sabe a ciencia cierta, porque por mucha felicidad que sintamos al alcanzar una meta, quizás no sea de verdad un éxito como tal sino la simple sensación de satisfacción por ese momento de gloria, pero, cuánto dimos por ese momento? Estamos seguros de que ese momento es nuestro? O acaso es el logro de otra persona relacionada muy cercanamente a nosotros? Y si fracasamos? Es nuestra culpa o de alguien más ese fracaso? Cómo aceptaremos esa derrota? Qué daños emocionales, sentimentales y psicológicos representarán para nuestra persona ese momento?

Como ya lo dije, no soy alguien estudiado en el tema, ni alguien preparado para dar recomendaciones claras para intentar lograr el éxito en tu vida… Soy sólo un pensador, divagante y desvariante, de la realidad del universo… Te cuento una anécdota, por si te sirve en alguna clase en tu colegio o en tu hora de tomar el vino tinto a solas.. Todo empezó en el año 2003, recién empezaba la universidad; me residencié en lo que no era el mejor lugar de las cercanías de la universidad. Todo el mundo conocía aquella residencia como el peor lugar posible después del tormento del purgatorio.. Bebidas, juegos de mesa y música todas las noches; la policía tocaba a la puerta cada cuatro o cinco horas para que volviera todo a la normalidad, aunque fuera por media hora más… Pasé desde mi primer hasta mi último día en esa madriguera, cambiando de habitación siempre que pudiera buscando la paz y tranquilidad que todo estudiante busca en su vida.

Conocí a tres o cuatro personas realmente exitosas allí, dos de ellos ni se imaginaban hasta dónde llegarían: uno dirigente político-estudiantil en su pueblo natal (nunca se vió eso en ese lugar) y otro gerente en una empresa reconocida a nivel nacional.. Otro, ya conocía el éxito, pero lo tenía guardado para su futuro, un futuro que aún hoy, seis años después de conocerlo, no llega.. La cuarta persona, descrita, despertada y entrenada por éste tercero, soy yo.. De él aprendí lo que es la poesía, el amor a la literatura en todas sus expresiones, las sonrisas y las lágrimas sinceras, y el placer de vivir simplemente por hacer sonreír a otra persona..

Me considero una persona exitosa y conforme con la vida que “alguien” me ha regalado.. A mis 22 años a punto de cumplir, soy un profesional capaz de… de nada, porque la universidad no te enseña nada.. Tengo a mis padres que sustentan nuestra familia; a mis hermanos, que siempre han seguido los buenos ejemplos de este mal ejemplo, y son personas maravillosas; tengo a mi novia, hermosa flor de abril que calienta mis inviernos más gélidos y refresca mis veranos de sol deshidratante.. Pero muchas veces caigo en la tentación del fracaso. Y esto por qué? Como ya lo dije antes, porque las cosas simplemente no se me dan como yo quisiera.. Y es típico del ser humano, del Hombre como especie, el darse por vencido ante una adversidad constante.

Mil noches he llorado con mi guitarra en hombros, viendo un video de cualquier grupo, por no poder reunir a esas personas que veo allí; mil veces me he sentido intimidado por las alturas, para qué estudié algo donde es imprescindible subir a una torre de cien metros sin sentir el mínimo síntoma de mareo? Quizás para vencer esa fobia a caer en picada y hacerme nada contra el suelo… Quizás, quién sabe…

En fin, no se que mas escribir, quizás cuando este sobrio decida borrar todo esto de este pobre “blog” como le llaman… Para mi no es más que un diario de sentimientos encontrados y mezclados a voluntad del viento…

“Todo es imposible hasta que se intenta… Y cuando lo logras, no siempre eres exitoso; pues el éxito viene de tu satisfacción plena ante la vida y lo que realizas día a día…”

Troll.

Miguel

“Canta un corazón que está cansado de vivir siempre fuera de control, busca la ilusión que le vuelva a hacer reir, sólo tiene una canción…”

Fragmento – La Fuga

Troll.

*P.D: Una canción no siempre es suficiente para el corazón… Muchos somos como Miguel…

Maldito Invierno del 96′

Contactos

Todo, absolutamente todo, tiene una razón, lógica o ilógica, en el universo… La razón por lo que ocurrió todo aquello se desconoce, fue algo sin pies ni cabeza, simplemente ocurrió magnífica y misteriosamente.. Cómo nació el “Grupo del Terror”? Es otra de las cosas que nadie sabe a ciencia cierta, pues nadie sospechaba lo que se cocía en esas jóvenes mentes hasta que estalló el cántaro, incapaz de soportar el agua de aquellas almas.

Mitad de los años noventa, tranquilidad en los pasillos, voces de profesores en los salones, y un timbre que reventaba el silencio para anunciar el recreo en aquel antiguo colegio… Los jóvenes corrían como peces en libertad después de un encierro, habían sonrisas en todas las caras y se sentía la alegría por los juegos, todo muy normal en una tarde de colegio. Eran cinco las cabezas que iban en contra de la corriente, cinco los lápices que daban vida a garabatos en cuadernos rayados, cinco almas que pensaban e imaginaban un mundo lleno de caos, algo como en el que se vive en la actualidad, o un poco más perfecto.

Todo ocurría en contra de las costumbres y creencias normales de la suciedad sociedad, aislados del mundo real, escuchando los sonidos de las ramas de un árbol con el oído puesto en su tronco, usando salones inhabilitados como escondite, corriendo a las zonas prohibidas de aquel viejo colegio perseguidos por… el aire. Nuestras vidas corrían peligro siempre, cada tarde, cuando sonaba aquel timbre sordo… Para la gente “normal” era la hora de salir a divertirse, para nosotros, simplemente, la hora de morir..

Eran simples y tontos juegos de niños, con uno que otro fenómeno paranormal de vez en cuando, que era mitad realidad y mitad leyenda urbana propia. Eramos jóvenes, sin sentido ni dirección en la vida, sin preocupaciones.. Eramos felices… Pero, porlaputa!, una tarde el grupo se separó y la emboscada llegó con la fecha y la hora justas, el banquete estaba servido.. Corriendo por los pasillos y el patio del colegio, nosotros dos supimos que había un traidor, y que esa tarde, maldita tarde del invierno del 96′, cuando los otros tres del grupo habían faltado a clase por causas contrarias a su voluntad, esa tarde sería el fin de nuestra vida irreal.. Acorralados contra una cerca, nos detuvieron 2 o 3 profesores, y nos llevaron a la sala de castigos.. Nos quitaron nuestra Biblia, nada del Antiguo o del Nuevo Testamento, no, nada de eso.. Nuestra Biblia, el “Libro de Katherine”, cuya portada es la cabecera de este escrito, era robado cruel y descaradamente de nuestras manos, y desde entonces nada sería igual… Más nunca hubo un reencuentro de aquel grupo de cinco soñadores, más nunca nos volvimos a ver la cara en un mismo salón de clases, más nunca volvimos a ser los niños libres en los recreos pues teniamos al menos a 2 escoltas por cabeza para evitar que nos vieramos y llevaramos a cabo “juegos satánicos”

“Los juegos satánicos necesitan cabezas pares para funcionar… Ustedes son 5, un número impar… El Diablo es el sexto, un número par…”

Más nunca fue igual, pero de vez en cuando, los tres que quedamos, volvemos a soñar y escribir sobre lo que ocurrió en aquellos años… Y de vez en cuando, por qué no?, visitamos uno que otro bar… Somos tres, un número impar, quizás el Diablo quiera acompañarnos y ser el cuarto, un número par…

Troll.